Isidro's profileThe wyrm's lairPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
|
The wyrm's lairEl santuario del dragon plateado December 24 SoledadA veces, un cambio en tu vida, comienza con dolor... algo que llega de manera fortuita... puede que no sea un dolor, si no meramente, una transición, leve... que te lleva hasta otras consecuencias.
Esos sucesos, suelen ser muy usualmente algo que sacude los cimientos de nuestra existencia, sobre todo, cuando estos cambios son impuestos. Por regla general, cualquier cosa que entre en nuestras vidas por la fuerza, y de poco grado, suele intentar ser rechazada.
Lo que ocurre con estos cambios, es que, de curiosa manera, van acompañados del dolor. Después de un choque inicial con la experiencia, suele provocar un profundo rechazo, en algunos casos hasta el punto de no desear que ese cambio exista en nuestro ser.
Desde detalles que pudieran parecer insignificantes hasta hechos terribles o grandiosos, todos ellos pueden traer cambios y necesidad de adaptarse a una nueva situación... En ocasiones, esos cambios, suelen acarrear algo que mucha gente teme, que poca respeta, y que solo un puñado de escogidos o lunáticos acepta de buen grado...
La soledad.
Dependiendo del punto de vista... puede ser sencillamente una situación o una “compañía” en si misma, algo que vivir, o alguien a quien consultar, un efecto que nos aísla del resto de seres del mundo. No necesariamente vivir en soledad signifique lo mismo que vivir total y absolutamente sin ningún ser humano alrededor, a todos nos resultara familiar la sensación de estar rodeados de personas, y al mismo tiempo, sentirnos mas solos que nunca...
La soledad es el primer momento de la vida, que tienes para dejar de escuchar a los demás retumbando en tu mente, y para poder escucharte a ti mismo, el eco de tus pensamientos, tus deseos, agonías, terrores, placeres, alegrías y melancolías...
Son esos ecos lo que mucha gente teme, en forma de conciencia, recriminándonos nuestras malas acciones, o las poco provechosas, o bien sencillamente una voz que nace de nuestro interior, obligándonos a mirar donde normalmente no deseamos, sabedores, de que lo que contemplaremos no es nada de nuestro gusto. Aun de ese modo, somos conscientes de que son esos lugares, tenebrosos, apartados, oscuros... los que están poblados de nuestros demonios... son nuestros abismos personales, que nos devuelven la mirada cuando nos asomamos a ellos, como bien dijo Nietzsche.
Al vernos superados en muchas ocasiones por la situación, recurrimos a buscar compañía, en ocasiones la mera compañía de otros seres, en otros casos, sencillamente buscamos acallar las apremiantes voces, alcohol, drogas... o cualquier tipo de adicción que nos permita estar ocupados sin necesidad de prestar mucha atención a lo que nos reclama en soledad.
Mucho tiempo pasamos sin darnos cuenta, de que todo lo que habita nuestro ser, esta allí puesto por nosotros, por nuestras acciones, nuestros sueños abortados y nuestras mentiras, la represión de nuestra naturaleza... y de nuestros deseos...
Pero la soledad, en muchas ocasiones nos alcanza... que ocurre pues... ¿cuando no hay escapatoria? ¿Que ocurre pues? ¿Cuando lo mas hondo de tu ser empieza a reptar de nuevo inquieto en sus sucios rincones? Cuando no puedes huir de ti mismo... ¿cuando todo aquello que pensabas olvidado alza sus afiladas garras reclamando tu atención de nuevo y por ende, su legitimo lugar?
Un señor llamado Reinold Messiner, dijo que:
La soledad es una fuerza que te aniquila si no estas preparado para superarla, pero que te lleva mas allá de tus posibilidades si sabes aprovecharla para tu propio beneficio.
En muchos aspectos, supongo que se refería a esto, al hecho, de que, al no poder arrinconar lo que habita en ti contra alguna compañía, esa fuerza puede destruirte, pero solo puede destruirte, si no deseas combatirla, o al menos, entenderla...
Cuando estamos solos, si nos detenemos a observar todas aquellas cosas que habitan en nosotros, recuerdos y sensaciones abandonadas en un rincón, en pos de la consecución de otros... Esos recuerdos a veces vuelven reclamando la atención que les negamos en su día, y nos damos cuenta, de que las afiladas garras de la soledad, podrían no ser mas, que los tullidos miembros de algo que sentíamos... que recordábamos... que anhelamos, pidiéndonos que volvamos a prestarle atención...
El reencuentro tiende a ser desagradable, las cosas que creiamos olvidadas, nos miran de nuevo, con su ajada forma actual, si no sabemos como confrontarlo es muy probable que intentemos huir de ello de nuevo. Creando así un circulo vicioso que se cierra sobre si mismo de nuevo por cada vez que ocurre, asi, al final, mas que un circulo, se construye una espiral concéntrica... de voluntad muerta, que se precipita hacia la locura o la depresión...
Algunos seres humanos, demuestran una especial cobardia a la hora de confrontar su soledad buscando de una manera, mas que activa, casi maníaca una compañía de manera inmediata, las compulsiones nacen... y se apoderan de ti... No es un punto sin retorno, pero siempre se muestra mas difícil controlar tus impulsos y por tanto, luchar contra el sentimiento que hace que la soledad te abata...
Algunos seres humanos aprender a vivir con la idea de soledad como algo beneficioso desde los primeros momentos que se muestra... Algunos, piensan que es como una montaña... alta, aislada... y majestuosa...
Cuando empezamos a apreciar la libertad que nos ofrece, empezamos a darnos cuenta, de que por fin, tenemos tiempo para dedicarlo a nuestras vidas, a nuestros pensamientos y a liberar todo lo que yace en nuestro interior.
Como una sabia consejera, nos permite ordenar nuestros pensamientos de manera pausada... sin prisas, y sin las exigencias de otros seres. Su compañía, además, es grata y bienvenida por todos aquellos que esperan recibir la visita de alguien que rara vez se presenta, una musa... Una musa que ilumine sus vidas y les permita continuar sus trabajos, o iniciar algunos completamente nuevos.
Con el tiempo y la perspectiva de la soledad, vas adquiriendo el valor personal que pudiera faltarte en su día. Con el tiempo en soledad, te das cuenta de que eres capaz de hacerlo todo por ti mismo y que ya no buscas la justificación de que alguien lo haga por ti. Te vas dando cuenta, de cómo si tu no vives tu propia, jamás la vivirá nadie por ti.
Soledad, Por Ishar The SilverWyrm December 04 Danke An AlleDías y noches que transcurrieron en un infinito mar de pasado... de los ríos por los que el tiempo fluye... y siempre desembocan en la muerte... De todos esos días y noches en mi embarcación navegando... por todos los torrentes invitado y rechazo... sin mas animo que encontrar mi lugar...
Días y noches que rompieron en mi alma en mil pedazos... y que me hicieron sucumbir a la locura... las horribles aguas estancadas de la demencia... podridas por el sino de esta existencia... condena de no saber ya cuan grande era tu alma...
Noches y más noches... de turbulentas y oscuras aguas, llenas de sorpresas y peligros... sin apenas más remanso que el del tardío sueño. Noches llenas de esos ríos donde el tiempo nace, pero es inmortal... ríos en los que encontrar los pedazos rotos de tu alma perdida...
Noches y más noches de desenfreno y alegría, de pagano placer y diversión, donde los pedazos rotos del alma perdida, van uniéndose... volviendo a darte forma... y hacerte de nuevo... lo que eras... y que siempre debiste ser.
30/11/2007 – 2/12/2007
Por muchas mas noches, de ríos llenos del tiempo que nunca se pierde... momentos infinitos, historia para el alma. January 05 Fuego helado.El gargantuesco elemental de fuego se erigía ante mi como un terrible coloso llameante, la imagen del campo de batalla ahora era realmente escalofriante, el espacio recorrido por los golpes de las gigantescas llamaradas lanzadas por el elemental dejaban no solo una ardiente marca en el terreno si no un profundo cráter por la fuerza del impacto.
La situación era realmente desesperada para los defensores elfos, y había que tomar una decisión rápida y definitiva, retorné a mi forma original lo antes que pude para poder confrontar de igual a igual al elemental. Los ardientes rubíes que el elemental tenia por ojos se giraron hacia a mi con asombro e indignación, unas palabras en su lengua reverberaron por todo el bosque con ardiente desden...
- Traidor, embaucador que perdiste el favor del gran enemigo... - Viniste arrastrándote hasta nosotros... en busca de poder, ahora te atreves a cuestionar nuestra voluntad... ¡SUFRE NUESTRA IRA!
La voz de la criatura estaba compuesta de otras voces que resonaban con un calcinador eco...
La primera llamarada de la criatura me impactó de lleno estrellándose contra el escudo protector de Ethelar, parte del potencial de las llamas si me logro alcanzar logrando hacerme sentir el fuego por toda mi piel como un mar de agujas. La sensación del dolor me despertó de nuevo y me preparo para terminar de embestir al elemental.
Entretanto, un halo brillante comenzó a envolverme, Ethelar, lanzó de nuevo un poderoso cántico de protección sobre mi, salvaguardándome de gran parte del calor de la criatura.
La imagen debió ser sobrecogedora, todos los defensores elfos observaban con asombro como un dragón plateado envuelto en un halo dorado se abalanzaba brutalmente contra el elemental. Ethelar estoico, como siempre, contemplo la situación con una solemne mirada, sumergido al mismo tiempo en algún recuerdo de otra batalla.
El elemental intento cubrirse con sus ardientes extremidades, poco logro mitigar el efecto de la brutal carga efectuada contra el, salio despedido contra el bosque, prendiendo fuego a parte de la vegetación y haciendo que sus brazos quedaran prácticamente inutilizados.
Sabia que de no contraatacar pronto el elemental se recuperaría, así que continué intentando golpearle con todas mis fuerzas, durante el intercambio de golpes una voz de trueno recorrió el lugar de nuestra contienda personal, mientras runas de energía arcana y rayos de la energía de un intenso poder emergían a nuestro alrededor... Ethelar no se dio cuenta a tiempo para avisarme, aunque su voz resonó en mi cabeza, pronto las runas y los rayos de convergieron para convertirse en una rabiosa tormenta de hielo llena de afilados y agudos carámbanos que impactaban implacablemente contra mi y el elemental, en pocos segundos el elemental había perdido el lazo arcano que lo unía con nuestro mundo y se desvaneció, mientras yo sufrí los impactos de la tormenta.
Ethelar se acerco todo lo rápido que pudo para intentar aliviar mis heridas, no eran muy cuantiosas ni peligrosas, pero algo me decía que el hecho conllevaba mi daño de manera totalmente intencionada... El aire se distorsiono a tan solo dos metros de nosotros, la realidad se combó durante unos segundos para dar paso a un misterioso mago cuya túnica le ocultaba completamente el rostro, un halo de escarcha recorría su persona y el lugar donde estaba situado empezó a congelarse lentamente... el báculo rematado en un azulado diamante y su túnica púrpura y azul le daba un aspecto terrible e imponente aun siendo solo un humano...
-Saludos Gran plateado... parece que el gran enemigo del amo del fuego quiere que volvamos a encontrarnos... creo que vas a pedir una audiencia, ¿cierto?
-Era dicho lugar al que me dirija... después de solucionar ciertos asuntos... ¿como...?
-Sencillo, el también tiene muchos intereses en ti... toma tu reciente castigo como una penitencia por tus faltas...
Ethelar miraba con desconfianza al gélido mago.
-Solo faltaría ella para que estuviéramos todos...
-Ciertamente mi querido clérigo... pero no es momento de añoranzas, tenemos mucho que hacer... November 27 Ígneas sorpresasLa ululante bestia se alanzaba sobre mi con una ardiente vanguardia en forma de bola de fuego... me preparo para lo peor y pongo mis brazos tratando de cubrirme todo lo posible, en el momento que esto preparado para recibir el ardiente impacto y el calor se hacia palpable la bola de fuego se deshace ante mi incrédula mirada, el eco del cántico protector de Ethelar aun resonaba en medio de la batalla, me sonreía socarronamente señalando mi espada mientras abatía a un enorme orco con su espada.
Trate de reaccionar lo antes posible para poder asestar un golpe decisivo, pero la criatura estaba tan cerca que solo me dio tiempo a rodar por el suelo rápidamente y conseguir de nuevo mi espada para bloquear la ciega furia de el demonio, no esperaba ni mucho menos tanta velocidad en una criatura que estaba prácticamente diseccionada en dos... Su embestida fue tan salvaje que salí despedido unos dos metros hacia atrás, espacio suficiente para poder maniobrar mi mandoble y asestar otro golpe a la criatura, bastante menos certero, pero si afortunado, ya que fue a estrellarse contra una de las torcidas piernas de la criatura haciendo caer a esta al suelo.
Una vez derribada no fue rival para una espada bien entrenada y firme, su último aullido fue realmente desgarrador... Ethelar estaba cerca de mí ahora, manchado de sangre verde.
-Bien, parece que no necesitabas ayuda al fin y al cabo, pero como llevamos una estricta cuenta de las veces que nos hemos salvado, he creído que era una buena oportunidad...
La sarcástica sonrisa de ethelar me hizo dudar si sus palabras eran certeras o alguna especie de chanza.
-Bien... creo que entonces te debo una ahora, será mejor que nos pongamos manos a la obra, hay demasiado que hac...
Antes de poder terminar la frase una de las bolas de fuego escupidas por los horrores llameantes alcanzo el lugar donde estábamos, por suerte, ambos gozábamos de unos reflejos excepcionales.
-¡Vaya!, parece que están realmente enfadados... vamos a tener que hacer algo con esas criaturas, ¡tienen un carácter realmente ardiente!
-No recuerdo a ningún elfo con ese sentido del humor...
Repliqué con bastante seriedad.
-No pienso replicar eso ahora, como tu has dicho, ¡hay mucho que hacer!
Por como se movía y daba las ordenes, Ethelar parecía un veterano de cientos de batallas, incluso yo diría que estaba mas que acostumbrado a luchar contra los demonios... Sus tácticas defensivas minimizaron el número de bajas en el bando elfo desde su llegada de manera considerable, los clérigos de Selene ahora ocupaban sus lugares entre los regimientos de arqueros lanzando cánticos de protección sobre sus intrépidos soldados.
Las oleadas de de demonios menores se recrudecían mientras que los orcos huían en desbandada, no parecía que estuvieran muy convencidos de que fueran a ganar la batalla. Mientras me movía rápidamente hacia los horrores que provocaban los incendios me di cuenta de que los demonios estaban intentando no ser alcanzados mas que atacar... parecía como si simplemente pretendieran permanecer el máximo tiempo vivos.
Los horrores ardientes huían a gran velocidad, pero me asegure de tomarme toda la prisa que pude para llegar hasta ellos, una gran multitud de criaturas deformes se agolpaban frente a mi intentando frenar mi avance, mortales aguijones atravesaban de parte a parte a algunos soldados elfos, mientras otros tenían la desgracia de toparse con terroríficos buitres totalmente deformes que arrancaban sus miembros son sus terribles picos.
Gracias a la pronta acción de los clérigos y algunos dispersos hechiceros que habían llegado en estos últimos instantes, la balanza se inclinaba definitivamente hacia el bando elfo... seguía intrigado pensando en que podría estar ocurriendo con respecto a lo huidizas que eran las tropas cuando pude por fin golpear al primer horror llameante.
El grupo de criaturas ígneas al verse atacado empezó a concentrarse en un solo lugar, en poco tiempo se habían agrupado prácticamente todos en menos de diez metros a la redonda, momento en el cual, empezaron a arremolinarse unos sobre otros conformando una increíble espiral de fuego. Todo lo que estaba situado en poco espacio a la redonda de la espiral de fuego resulto totalmente calcinado en un instante, el resto, que se encontrase a tan solo unos metros a la redonda empezó a sufrir los efectos de la repentina ola de calor infernal, las armaduras de los elfos empezaron a arder y muchos de esos cayeron consumidos presos de las llamas... los demonios que un principio no parecían muy afectados empezaron a combarse en deformes masas de carne hasta que algunos explotaron por el increíble calor. Mientras que otros no parecían realmente afectados.
En medio de la confusión creada por el remolino y del centro de este mismo, comenzó a surgir una forma seudo humanoide con una voz que mas que hablar tronaba, de la vorágine ardiente surgió un príncipe elemental del plano del fuego...
El imponente tamaño del elemental hacia imaginar quien era el responsable de que las puertas hubieran sido destruidas de una manera tan brutal...
La verdadera batalla comenzaba ahora... November 07 AsedioIncluso la voz de alarma era melodiosa y armónica, mientras una cacofonia de bestiales y guturales aullidos sonaban desde la puerta, mezclados con el sonido de golpes secos, miembros seccionados y furibundas llamaradas. Mis zancadas cada vez alcanzan mas celeridad en mi camino hacia la puerta, pues debo apresurarme, puede que el ataque sea más serio de lo que parece... Al llegar al patio de arnas interior de la zona principal de las puertas me doy cuenta de que estas han sido prácticamente derribadas arrancadas de los goznes por pura fuerza bruta, aunque la escena de la batalla no parece indicar que ninguno de los enemigos haya realizado tal proeza.... Una cantidad demasiado grande de orcos y goblins de los bosques colindantes hace de carne de cañón mientras entre sus filas, grotescos demonios con forma de insecto y buitres amorfos se abren paso entre los defensores como cuchillos en la mantequilla. Por doquier aparecen llamaradas y bolas de fuego escupidas por criaturas de pesadilla que se encuentran en la parte mas alejada de la marea enemiga, como terribles maquinas de guerra escupen fuego infernal que al parecer, a sus congéneres demonios no les afecta demasiado, sin embargo, no es igual para sus secuaces pielesverdes, que arden como yescas al ser alcanzados por las terribles llamas. La habilidad de los guerreros elfos es admirable, por cada uno de ellos que cae al menos 10 goblins y 6 orcos lo hacen, pero cuando una de las abominaciones llega a la línea de combate la moral de los guerreros se desploma. Una de las informes criaturas esta a menos de cien metros del lugar en donde me encuentro... esta eviscerando a un soldado elfo, intenta disfrutar de la carnicería, pero el pobre soldado se mantiene estoico, y no le da la satisfacción de gritar de dolor aunque sus intestinos están desparramados 5 metros a la redonda... Haciendo acopio de todas mis fuerzas cargo contra la criatura que estaba tan perversamente ensimismada en su tarea de destripar al guerrero que apenas se dio cuenta de que me abalanzaba sobre ella. Ni tan siquiera intento esquivar mi ataque pensando que mi arma no podría herirlo que casi me estaba mirando amenazante y malignamente satisfecho de sensación de superioridad, esperaba por tanto, que mi arma fuera de maderacero... pero por desgracia para el mi espada es en realidad mis garras, y ellas pueden dar buena cuenta de cualquier demonio que intente presentar batalla. Tan fiera es mi acometido que yo mismo me siento sorprendido por el rugido de ira que sale de mis humanos pulmones... la criatura con pinzas de escorpión y cabeza de lobo se da cuenta demasiado tarde de que ni soy un soldado elfo, ni carezco de poder para herirle. La monstruosidad levanta las pinzas para defenderse pero es demasiado tarde, yo ya he trazado el arco de bajada de mi espada, con un filo cortante como pocos y tan pesada que casi podría ser mas una almádena que una espada, el golpe cae de manera rápida y letal sobre el monstruo, seccionando por completo uno de los brazos y casi partiéndolo en dos hasta la mitad del torso. Lleno de rabia suicida intenta contraatacarme con la pinza que no sigue unida a su cuerpo, lanzando un golpe fugaz logra desestabilizarme y hacerme caer rodando sin mi espada. La criatura se alza ante mi arrancándose la espada de su cuerpo herido, aun agonizante, es un oponente peligroso, ahora ya esta muerto y no tiene nada que perder... Su mirada, cargada de rojo carmesí indica que su situación esta a la par de su sanidad mental, y aullando como la parte de lobo que posee se lanza sobre mi escupiendo al mismo tiempo una bola de fuego... September 21 Otro mas...Y otro mas... La balanza no para de inclinarse nunca... y siempre estas mas cerca de la hoz... ;) Me gustaria dedicar esta entrada a todas las personas que han hecho especial este blog... todos aquellos que lo leis :) por que sin vosotros solo serian mas bits perdidos por la red :)
y tengo que agradecer especialmente a este año haber conocido a gente muy especial, y de entre toda esa gente especial, me gustaria dedicarle a alguien un agradecimiento aun mayor por que sus palabras y su voz siempre son reconfortantes, cargadas con una energia imposible de detener o ignorar, gracias srta lathandrita... gracias dorada compañera :) August 25 CicatricesMe tomo algo de tiempo volver a salir de la corte y dirigirme hacia las ruinas, una sensación de intranquilidad me llenaba de una inexplicable agonía... Los pasajes del palacio se hacían cada vez mas estrechos la maderapiedra iba desapareciendo armoniosamente junto a la corteza de los imponentes robles que conformaban la cuidad arbórea de los elfos. La visión era hermosa, pero no paliaba mi sensación de que algo no iba nada bien. Los elfos se escondían temprano en sus hogares, era extraño... Los elfos como todo seguidor de Selene disfrutan de la imagen de la diosa.
El descenso se convirtió en un recorrido realmente aciago, la sensación de fatalidad no dejaba de acosarme y sabía que algo no estaba bien. La sensación no era nada agradable, en todas mis anteriores batallas, sabia que algo obviamente iba mal, y tenia muy claro que eran mis enemigos esperándome. La sensación de la expectativa de una violenta y cruel batalla no era ni mucho menos aciaga. Ponía alerta todos mis sentidos y me permitía concentrarme en hacer todo el daño posible a mis enemigos, la pesadumbre y la pena, vendrían después, cuando la sangre ha sido ya derramada... jamás me alegre de la muerte de ningún enemigo, y nunca pase por alto la de ningún aliado, pero uno puede quedarse impasible cuando los débiles y los inocentes sufren.
Los jóvenes clérigos de Selene estaban preparando un ritual de sacrificio de ofrendas a Selene en el templo del pueblo, era extraño comprobar, que hasta ellos, unos jóvenes idealistas llenos de fe también tenían miedo de lo que pudiera pasar, sus movimientos delataban que el ritual se estaba haciendo con demasiada prisa y con muy poco cuidado...
-Saludos jóvenes sacerdotes
Traté de ofrecerles una sonrisa amable que calmase sus nervios, pero solo logre que uno de ellos se sobresaltara y dejase caer la oblación que estaban preparando. Con un rápido movimiento que los elfos casi no pudieron ver recupere el recipiente sagrado de sacrificios y lo deposite lentamente en su lugar.
-Creo que a Selene no le agradara una ofrenda llena de polvo...
Trate de persistir en mi sonrisa mientras me miraban con algo de escepticismo.
-Gra... gracias gran plateado... no os habíamos reconocido en armadura... nos contaron lo que ocurrió en el claro, pero... bueno... Otro elfo del grupo más mayor... me dirigió una mirada desdeñosa y comenzó a escupir una serie de palabras. -No se que haces aquí... dragón... los vuestros no deberíais existir, estábamos muy bien sin que vosotros aparecieseis en la gran guerra, ¡no os necesitamos! ¡Nosotros...!
-¡BASTA!
La voz del sacerdote encargado de la vigilancia templo surgió poderosa de algún punto lejano en el templo, se acercaba lentamente con paso dificultoso, hubo algo que me llamo realmente la atención de el. Era la primera vez en mi vida que veía a un elfo con un parche en un ojo, un parche de cuero de piel de dragón negro.
-Lo siento gran sacerdote Ethelar... yo...
El sacerdote ávido de bramar más culpas sobre mí y los dragones se callo con un gesto de sumisión.
-Aprende a moderar tu temperamento jovencito... no seré un sacerdote de Selene, pero en los lugares sagrados no se inician batallas, ni verbales, ni físicas....
Ethelar, el viejo sacerdote dirigió su ciclópea mirada hacia mi, y dibujo lo que yo hubiera jurado era una maligna sonrisa....
-Saludos wyrm... parece que algo inquieta tu corazón y no te permite concentrarte en la batalla que se avecina...
Mi mirada se torno curiosa de repente.
-Imaginaba que el poder de la sacerdotisa seria suficiente para captar mis sensaciones... ¿quien sois vos?
El anciano clérigo me regalo una sonrisa socarrona mientras respondía...
-Con todos los años que tienes, ¿no eres capaz de recorda.... reconocer a un clérigo de batalla de Thuradon? Estos jovencitos serán muy devotos de su diosa y ayudaran a mantener la moral y la felicidad del pueblo, pero solo confiarían en mi para organizar la milicia defensiva del mismo. Voy a darte un consejo... plateado. Si luchas contra esa criatura con esa sombra en tu corazón no podrás vencer... serás aplastado como una vulgar lagartija plateada... hiedes a depresion y... miedo.
Sus palabras, lejos de reconfortar mi corazón, más bien lo llenaron de una extraña ira que me inculcaba decisión y valentía. Aunque no sabia ciertamente contra quien iban dirigidas....
-Gracias por el consejo venerable ethelar. Lo tendré en cuenta... Mis disculpas si a alguno os he ofendido mi presencia... me iré en cuanto cumpla mi promesa.
Con estas palabras me di la vuelta y partí hacia las ruinas, la cuidad estaba muy silenciosa... hasta que de pronto... La alarma de la ciudad sonó, y las arbóreas puertas de los hogares de los elfos se blindaron fundiéndose en la nudosa corteza de los árboles que las componían. Pronto se oyó el leve rumor de los pasos a la carrera perfectamente coordinados de una dotación de elfos de la guardia urbana. -¡ENEMIGO A LAS PUERTAS!
La voz del vigía no dejaba lugar a dudas, estábamos siendo atacados... |
||||
|
|