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    December 24

    Soledad

    A veces, un cambio en tu vida, comienza con dolor... algo que llega de manera fortuita... puede que no sea un dolor, si no meramente, una transición, leve... que te lleva hasta otras consecuencias.

     

    Esos sucesos, suelen ser muy usualmente algo que sacude los cimientos de nuestra existencia, sobre todo, cuando estos cambios son impuestos. Por regla general, cualquier cosa que entre en nuestras vidas por la fuerza, y de poco grado, suele intentar ser rechazada.

     

    Lo que ocurre con estos cambios, es que,  de curiosa manera, van acompañados del dolor. Después de un choque inicial con la experiencia, suele provocar un profundo rechazo, en algunos casos hasta el punto de no desear que ese cambio exista en nuestro ser.

     

    Desde detalles que pudieran parecer insignificantes hasta hechos terribles o grandiosos, todos ellos pueden traer cambios y necesidad de adaptarse a una nueva situación... En ocasiones, esos cambios, suelen acarrear algo que mucha gente teme, que poca respeta, y que solo un puñado de escogidos o lunáticos acepta de buen grado...

     

    La soledad.

     

    Dependiendo del punto de vista... puede ser sencillamente una situación o una “compañía” en si misma, algo que vivir, o alguien a quien consultar, un efecto que nos aísla del resto de seres del mundo. No necesariamente vivir en soledad signifique lo mismo que vivir total y absolutamente sin ningún ser humano alrededor, a todos nos resultara familiar la sensación de estar rodeados de personas, y al mismo tiempo, sentirnos mas solos que nunca...

     

    La soledad es el primer momento de la vida, que tienes para dejar de escuchar a los demás retumbando en tu mente, y para poder escucharte a ti mismo, el eco de tus pensamientos, tus deseos, agonías, terrores, placeres, alegrías y melancolías...

     

    Son esos ecos lo que mucha gente teme, en forma de conciencia, recriminándonos nuestras malas acciones, o las poco provechosas, o bien sencillamente una voz que nace de nuestro interior, obligándonos a mirar donde normalmente no deseamos, sabedores, de que lo que contemplaremos no es nada de nuestro gusto. Aun de ese modo, somos conscientes de que son esos lugares, tenebrosos, apartados, oscuros... los que están poblados de nuestros demonios... son nuestros abismos personales, que nos devuelven la mirada cuando nos asomamos a ellos, como bien dijo Nietzsche.

     

    Al vernos superados en muchas ocasiones por la situación, recurrimos a buscar compañía, en ocasiones la mera compañía de otros seres, en otros casos, sencillamente buscamos acallar las apremiantes voces, alcohol, drogas... o cualquier tipo de adicción que nos permita estar ocupados sin necesidad de prestar mucha atención a lo que nos reclama en soledad.

     

    Mucho tiempo pasamos sin darnos cuenta, de que todo lo que habita nuestro ser, esta allí puesto por nosotros, por nuestras acciones, nuestros sueños abortados y nuestras mentiras, la represión de nuestra naturaleza... y de nuestros deseos...

     

    Pero la soledad, en muchas ocasiones nos alcanza... que ocurre pues... ¿cuando no hay escapatoria?

    ¿Que ocurre pues? ¿Cuando lo mas hondo de tu ser empieza a reptar de nuevo inquieto en sus sucios rincones? Cuando no puedes huir de ti mismo... ¿cuando todo aquello que pensabas olvidado alza sus afiladas garras reclamando tu atención de nuevo y por ende, su legitimo lugar?

     

    Un señor llamado Reinold Messiner, dijo que:

     

    La soledad es una fuerza que te aniquila si no estas preparado para superarla, pero que te lleva mas allá de tus posibilidades si sabes aprovecharla para tu propio beneficio.

     

    En muchos aspectos, supongo que se refería  a esto, al hecho, de que, al no poder arrinconar lo que habita en ti contra alguna compañía, esa fuerza puede destruirte, pero solo puede destruirte, si no deseas combatirla, o al menos, entenderla...

     

     

     

    Cuando estamos solos, si nos detenemos a observar todas aquellas cosas que habitan en nosotros, recuerdos y sensaciones abandonadas en un rincón, en pos de la consecución de otros...

    Esos recuerdos a veces vuelven reclamando la atención que les negamos en su día, y nos damos cuenta, de que las afiladas garras de la soledad, podrían no ser mas, que los tullidos miembros de algo que sentíamos... que recordábamos... que anhelamos, pidiéndonos que volvamos a prestarle atención...

     

    El reencuentro tiende a ser desagradable, las cosas que creiamos olvidadas, nos miran de nuevo, con su ajada forma actual, si no sabemos como confrontarlo es muy probable que intentemos huir de ello de nuevo. Creando así un circulo vicioso que se cierra sobre si mismo de nuevo por cada vez que ocurre, asi, al final, mas que un circulo, se construye una espiral concéntrica... de voluntad muerta, que se precipita hacia la locura o la depresión...

     

    Algunos seres humanos, demuestran una especial cobardia a la hora de confrontar su soledad buscando de una manera, mas que activa, casi maníaca una compañía de manera inmediata, las compulsiones nacen... y se apoderan de ti... No es un punto sin retorno, pero siempre se muestra mas difícil controlar tus impulsos y por tanto, luchar contra el sentimiento que hace que la soledad te abata...

     

    Algunos seres humanos aprender a vivir con la idea de soledad como algo beneficioso desde los primeros momentos que se muestra...

    Algunos, piensan que es como una montaña... alta, aislada... y majestuosa...

     

    Cuando empezamos a apreciar la libertad que nos ofrece, empezamos a darnos cuenta, de que por fin, tenemos tiempo para dedicarlo a nuestras vidas, a nuestros pensamientos y a liberar todo lo que yace en nuestro interior.

     

    Como una sabia consejera, nos permite ordenar nuestros pensamientos de manera pausada... sin prisas, y sin las exigencias de otros seres. Su compañía, además, es grata y bienvenida por todos aquellos que esperan recibir la visita de alguien que rara vez se presenta, una musa...  Una musa que ilumine sus vidas y les permita continuar sus trabajos, o iniciar algunos completamente nuevos.

     

    Con el tiempo y la perspectiva de la soledad, vas adquiriendo el valor personal que pudiera faltarte en su día. Con el tiempo en soledad, te das cuenta de que eres capaz de hacerlo todo por ti mismo y que ya no buscas la justificación de que alguien lo haga por ti. Te vas dando cuenta, de cómo si tu no vives tu propia, jamás la vivirá nadie por ti.

     


    Te percatas, de que este tiempo que te fue dado a ti, nadie tiene derecho de exigirlo ni robarlo, mas solo a ti te toca administrarlo.

     

    Soledad, Por Ishar The SilverWyrm 

    December 04

    Danke An Alle

    Días y noches que transcurrieron en un infinito mar de pasado... de los ríos por los que el tiempo fluye... y siempre desembocan en la muerte...

    De todos esos días y noches en mi embarcación navegando... por todos los torrentes invitado y rechazo... sin mas animo que encontrar mi lugar...

     

    Días y noches que rompieron en mi alma en mil pedazos... y que me hicieron sucumbir a la locura... las horribles aguas estancadas de la demencia... podridas por el sino de esta existencia... condena de no saber ya cuan grande era tu alma...

     

    Noches y más noches... de turbulentas y oscuras aguas, llenas de sorpresas y peligros... sin apenas más remanso que el del tardío sueño. Noches llenas de esos ríos donde el tiempo nace, pero es inmortal... ríos en los que encontrar los pedazos rotos de tu alma perdida...

     

    Noches y más noches de desenfreno y alegría, de pagano placer y diversión, donde los pedazos rotos del alma perdida, van uniéndose... volviendo a darte forma... y hacerte de nuevo... lo que eras... y que siempre debiste ser.

     

     

    30/11/2007 – 2/12/2007

     

    Por muchas mas noches, de ríos llenos del tiempo que nunca se pierde... momentos infinitos, historia para el alma.